En 2008 se ejerció un 28% del presupuesto total en acciones de reforestación, porcentaje que se mantendría para 2009.
· Reforestar es parte importante de la Estrategia de Lucha contra el Cambio Climático del Gobierno Federal y mundial.
La reforestación es parte de la Estrategia de Cambio Climático del Gobierno Federal y de la propia Organización de las Naciones Unidas, es importante porque permite recuperar suelos degradados o utilizados para otros fines como agricultura y ganadería, para que vuelvan a su vocación forestal. Además porque es la principal herramienta de cuidado y conservación del medio ambiente por parte de los ciudadanos.
La Comisión Nacional Forestal destaca que el propósito último de reforestar no es la sobrevivencia total del arbolado plantado, sino que esa zona reforestada haya recuperado su cobertura vegetal que garantice el arbolado ideal y atraiga en consecuencia flora, fauna, suelo y abastecimiento de agua para beneficio de todos.
En 2008 se ejercieron mil 203 millones de pesos para acciones de reforestación tradicional, reforestación con trabajos de suelos, mantenimiento y protección de áreas reforestadas y producción de planta, lo que representó un 28% del presupuesto total. Para 2009 el proyecto de presupuesto considera mil 195 millones de pesos para los mismos rubros, que en el papel representará un porcentaje similar al año anterior.
La CONAFOR informa que este año un 72% del presupuesto utilizado por ProÁrbol, más de 3 mil millones de pesos, se destinaron a acciones de manejo forestal comunitario, pago por servicios ambientales, plantaciones forestales comerciales y restauración y protección ambiental, rubros estructurales dentro del programa que fomentan el empleo y combaten la pobreza.
La Estrategia Nacional de Lucha contra el Cambio Climático indica que se debe fomentar el establecimiento de plantaciones y zonas de reforestación, ya que constituyen acciones de la mayor relevancia para disminuir emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y mantener de esta forma zonas de amortiguamiento ante los impactos adversos previsibles del cambio climático.

