Versión estenográfica de las palabras del doctor José Ángel Córdova Villalobos, Secretario de Salud Federal, en el acto “Testimonio de Víctimas de Accidentes de Tránsito”, y presentación del libro “Rostros”, realizado esta tarde en el Auditorio “Doctor Miguel E. Bustamante”, de esta Dependencia.
Muy buenas noches a todas y a todos.
Señora Secretaria.
Señor Secretario.
Doctor Lamy.
Doctor Cervantes.
María de los Ángeles.
César.
Los de comunicación.
Todas las personas que nos acompañan el día de hoy:
Sean bienvenidos.
Quiero resaltar, primero, al distinguida presencia en este acto de mis compañeros de Gabinete:
La licenciada Vázquez Mota, Secretaria de Educación Pública. Y el doctor Luis Téllez, Secretario de Comunicaciones y Transportes.
Muchas gracias por compartir estos momentos para mostrar el interés genuino del Gobierno Federal para atender, controlar y sobre todo prevenir los accidentes y lesiones en México.
Ese es y ha sido el llamado del Presidente, licenciado Felipe Calderón. Por eso celebro que trabajemos untos para encabezar esta Estrategia Nacional de Seguridad Vial, multisectorial, multidisciplinaria y que involucre a todos los actores de la sociedad y los tres niveles de gobierno.
Con acciones como la que hoy nos ocupa al presentar este libro “Rostros”, producto de la participación de muchos ciudadanos y el cual contiene un mensaje de cada uno de nosotros que tenemos la responsabilidad como titulares en la Secretaría de Educación, en Comunicaciones y en Salud.
Las tres dependencias, estamos sumando esfuerzos y fortaleciendo alianzas APRA rendir buenas cuentas.
Sin embargo, todos ustedes lo saben, que este problema no es nuevo y se requieren esfuerzos sostenidos entre sociedad y gobierno, junto con las organizaciones civiles, tanto en el ámbito federal como en el estatal y en el local.
Los ciudadanos juegan un papel fundamental en esta lucha. Por ello, quiero agradecer la participación de muchos de ustedes, que nos han compartido sus experiencias y tomamos su mensaje como un llamado y quizá reclamo, el cual estoy seguro llegará a todos y sembrará una semilla y quizá abonará la existente para sumarse a esta lucha.
En este marco, todos hemos escuchado con atención los valientes testimonios de María de los Ángeles; de César; Alicia; de Antonio, de Fernanda.
Como ya lo mencionó el Secretario de Comunicaciones, los accidentes y las lesiones constituyen la primera causa de muerte de la población de niños y jóvenes desde los cinco hasta los 35 años de edad y cobran la vida diariamente a 55 mexicanos y mexicanas.
La presentación del libro “Rostros”, es un llamado de atención al país y es también un llamado a la conciencia de todos los mexicanos.
La gran cantidad de accidentes, heridos y muertos en nuestras vialidades, es inaceptable, no sólo en la Ciudad de México, sino en todas las ciudades y en las carreteras del país.
El Plan Nacional de Desarrollo 2007—2012, establece una visión clara y viable para avanzar en la transformación de México sobre bases sólidas, realistas y sobre todo responsables.
De igual forma, en el Programa Sectorial de Salud, se establecen las estrategias y las acciones puntuales para atender la problemática que representan los accidentes, tanto los viales como los que ocurren en el hogar y en los lugares de trabajo.
Por el momento estamos trabajando y nos hemos propuesto, entre otros, los siguientes objetivos en materia de seguridad vial:
Conocer la magnitud y el impacto de los accidentes de tránsito.
Sensibilizar e informar a los mexicanos acerca de este grave problema de salud pública.
Diseñar estrategias y llevar a cabo acciones efectivas.
Desarrollar capacidades técnicas en seguridad viales, en personal que labor en las instituciones del Gobierno Federal y en los estados.
Acompañar a las autoridades de los estados y de los municipios, en el diseño y la puesta en marcha de intervenciones integrales de seguridad vial.
Hemos dado instrucciones a nuestros equipos de trabajo para que de manera conjunta abordemos esta problemática.
Nos hemos propuesto que el tema de seguridad vial se convierta en una prioridad nacional y que siempre esté considerada en la agenda nacional, estatal y local.
Lo refiero así, porque la estrategia requiere de la corresponsabilidad en todos los niveles y órdenes de gobierno.
A fin de hacer claro y explícito el compromiso y las acciones que se deban de instrumentar, se está elaborando el Programa de Acción Específico de Seguridad vial, que próximamente se presentará, el cual contempla:
Primero. Renovar y hacer más eficiente el marco normativo en materia de prevención de accidentes.
Segundo. Fortalecer la vigilancia, control y cumplimiento de las normas vigentes, específicamente aquellas relacionadas, a.
Respetar los semáforos y las señales.
No conducir bajo la influencia de alcohol o drogas.
Utilizar cinturones de seguridad.
Que los niños viajes siempre en dispositivos de retención infantil adecuados para su edad.
Evitar distracciones mientras se conduce, como son el uso de celulares.
Respetar a los peatones y a los ciclistas.
Tres. Promover el uso de la alcoholimetría en las ciudades y carreteras del país, adquiriendo equipos y capacitando al personal para su uso adecuado.
Cuatro. Mejorar los procedimientos para la emisión de licencias de conducir y el control de los infractores.
Cinco. Establecer las bases legales y reglamentarias para llevar a cabo la revisión técnica vehicular, en especial a aquellos vehículos utilizados para el transporte público o de carga.
Seis. Mejorar las condiciones de seguridad de la infraestructura en las carreteras, como ya ha sido mencionado.
Siete. Capacitar y entrenar tanto al personal del Sector Salud, como a otros actores involucrados, incluyendo ciudadanos, para fortalecer sus conocimientos y sus capacidades en materia de seguridad vial.
Ocho. Incorporar la educación vial en la currícula del Sistema Educativo Federal.
Como ya lo mencionó el Secretario Téllez, recientemente el Consejo de Salubridad General, el cual tengo el honor de presidir, y obviamente participan en él la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la de Educación Pública, emitieron un acuerdo histórico en donde se establecen las nuevas condiciones que serán requisitos indispensables para la expedición de licencias de conducir y la obligatoriedad de los conductores a someterse a exámenes médicos en operación, en cualquier carretera o camino federal, estatal, municipal y hasta en los caminos y vialidades urbanas.
El acuerdo antes mencionado, insta a los gobiernos de las entidades federativas a implementar las medidas necesarias para cumplir esta política sanitaria con dicho fin.
Para llevar a cabo estas acciones, contamos con el apoyo de diversos organismos multilaterales, entre los que se destacan la Organización panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud; el Banco Mundial, a través del Global Road Safety Facility, y el Banco Interamericano de Desarrollo.
Además, otros gobiernos amigos, organizaciones privadas no gubernamentales y miembros de la sociedad civil aquí presentes, que nos apoyan en este esfuerzo.
Yo estoy seguro de que en breve habremos de presentar nuevas estrategias conjuntas para atender el problema de los accidentes en el hogar y los referentes a los accidentes en el trabajo.
Con ello, habremos de atender de manera global el problema de accidentes y lesiones, los cuales todavía constituyen una gran carga por el alto costo de la atención y sobre todo por la afectación en la productividad y su ubicación como causa de muerte y particularmente porque en la mayoría de los casos son prevenibles.
Muchas gracias por su presencia. Una vez más, gracias a quienes se atrevieron a exponernos sus vivencias y sus testimonios.
Las tres secretarías de Estado estamos refrendando el compromiso y estamos seguros de que con el apoyo ciudadano daremos buenos resultados y así podremos todos vivir mejor.
Muchas gracias.
Por desgracia las intervenciones de la Secretaria de Educación y del Secretario de Comunicaciones y Transporte se limitó a declararse víctimas de la adversidad que se presenta en todaslas vialidades,peronoofrecieron acciones de compromiso para corregir los entuertos.