Lo que sin duda ha quedado claro, o nos ha dejado claro aquí la joven Rosaura, es que cuando estaba equivocada es cuando pensaba que no iba poder lograr sus objetivos de liderazgo. Los ha realizado ya y sobradamente, nos lo ha demostrado con la soltura y la claridad con la que nos hace ver que “CARA” es un programa, no sólo del futuro, sino de los líderes del presente. Me da mucho gusto escuchar a Rosaura.
Este libro, bonito editorialmente, es muy hermoso en su contenido “CARA, ocho años de experiencia con adolescentes rurales e indígenas”, realmente da cuenta de una de las facetas más importantes del Instituto Mexicano del Seguro Social: el cuidado a la salud y la prevención en los sectores vulnerables y desprotegidos de la población mexicana, que a través de programas como este, se hacen cargo poco a poco de su presente y su futuro.
La población adolescente, como ya se ha mencionado aquí con datos que no repetiría por su claridad, es, sin duda alguna, una población que es foco de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social. En esa época cuando se desarrollan hábitos y características de la personalidad que, si quedan bien enraizados y son hábitos sanos, de fortaleza, habrán de servirnos a todos en la sociedad para tener una mejor vida, no sólo a los individuos que los adquieren, sino a todos aquellos que los rodean.
Desde luego la conciencia de la salud reproductiva, de los derechos y responsabilidades que implica el inicio de una vida sexual activa, es parte fundamental del Programa CARA, es uno de los grandes activos que una sociedad puede tener. Por lo tanto, establecer políticas que atiendan directamente a este segmento es de una gran responsabilidad y una gran eficacia.
Dice la Organización Mundial de la Salud que el 60 por ciento de los males que afectan a las personas adultas tiene su origen en la adolescencia, generalmente; por la adquisición de malos hábitos. Creo que a todos los mayores nos consta y sabemos qué cosas podemos recordar.
Es importante para el Instituto Mexicano del Seguro Social no sólo contribuir, como se ha venido haciendo en los últimos años, a aumentar la esperanza de vida en México, sino, sobre todo, aumentar la esperanza de vida sana de los mecanos; y CARA es un programa fundamentalmente dirigido hacia eso. Dentro de IMSS-Oportunidades CARA es un programa fundamental.
IMSS-Oportunidades, como seguramente saben, atiende a más de 10 millones de mexicanos que viven en las comunidades más pobres de nuestro país, a las que hay que ir integrando para que puedan aportar su propia riqueza y compartir la riqueza de la sociedad mexicana.
Casi 2 millones y medio de mexicanos son adolescentes; y estos adolescentes, todos y cada uno de ellos, requieren información completa, libre de prejuicios, para poder tomar decisiones responsables y libres sobre qué hacer con su cuerpo, cuándo iniciar su vida sexual, cómo utilizar métodos de protección.
El Modelo de Atención a la Salud del Adolescente Rural (MAISAR), que ha implementado el Programa IMSS-Oportunidades desde hace diez años, prácticamente ha colocado al IMSS a la vanguardia de la atención y la educación a ese segmento de población.
El libro muestra la importancia del Programa y el futuro que tiene todavía por delante. Los Centros CARA se han acreditado ya en cada una de sus comunidades como centros de formación y de comunicación educativa, en donde confluyen la posibilidad de promoción social que una institución poderosa como el Instituto brinda, con las fuerzas, todavía más poderosas, de la participación comunitaria que este tipo de programas suscitan. Su trabajo es fundamental para el mejor desarrollo de nuestros adolescentes.
Cuando hemos hablado de vida sana no podemos dejar de aceptar y de ver con claridad que una buena vida sexual es parte fundamental de una vida sana en todo ser humano; y una vida sexual con esas características tiene que conjuntar la libertad con la responsabilidad, elementos que CARA integra con el gozo de esa faceta de la vida, tan importante, con la seguridad y ejercicio en todas sus etapas.
El regalo que me han dado es una muestra de que la creatividad y el gozo es una parte importante de una vida sana. Se los agradezco mucho. Es una muestra, además, de que uno de los elementos distintivos del Programa CARA es el de la creatividad, que sirve no solamente para que los promotores de CARA encuentren mecanismos eficaces, agradables, cordiales, para atraer a los jóvenes y permitir que las familias de comunidades, en muchas ocasiones asentadas en regiones conservadoras, desde muchos puntos de vista, acepten y protejan, después de un tiempo de entenderlo, programas como CARA.
Esa creatividad, de la cual esos regalos tan bonitos son bella muestra, se expresa también en los jóvenes que participan en CARA y sin duda es una creatividad que, al darles una mayor seguridad sobre el ejercicio de su propia vida sexual, les permitirá convertirse en mejores ciudadanos y en mejores mexicanos; en líderes de su propia vida y de su propia comunidad.
Por ello es que un programa como este debe de ser apoyado no solamente por el Instituto Mexicano del Seguro Social, cosa que comprometo, al menos durante mi Dirección General, sino también por organismos privados, organizaciones no gubernamentales comprometidas con la confluencia del trabajo de las comunidades y el trabajo de las instituciones.
Agradezco a todas las instituciones que han participado en la formación de este importante programa, el que lo hayan hecho realidad. Sin ellos estoy seguro de que no hubiera sido posible.
Finalmente, para no alargarnos más, porque sé que tienen un festejo muy merecido dentro de unos momentos, quiero aprovechar para darle la bienvenida a todos estos jóvenes que nos acompañan. Sé que han venido de San Luís Potosí, Puebla, Michoacán, Hidalgo y de otras comunidades que no quiero omitir.
Quiero pedirles que transmitan un saludo caluroso de quienes laboramos en el Instituto Mexicano del Seguro Social a sus comunidades, con la certeza de que seguiremos apoyándolos y que después de ustedes, los que hoy son niños y pronto estarán entrando a la adolescencia, tengan la misma oportunidad que ustedes tuvieron de participar en instituciones como CARA, que forman esa confluencia de comunicación educativa tan importante.
Felicito, desde luego, a quienes han publicado este libro, y comprometámonos muchos años más en este proyecto que ha logrado cosas tan simples pero tan importantes como fomentar el uso de los anticonceptivos, disminuir el número de embarazos no deseados entre adolescentes, disminuir muertes maternas y sobre todo otorgar a los jóvenes mejores perspectivas de una vida sana, libre y con gozo. Queda esta publicación como evidencia de este esfuerzo.
Muchas gracias.