¿Qué ha estado haciendo la banca en los últimos años?
1. Desarrollo de la infraestructura bancaria
En los últimos 10 años las instituciones bancarias han realizado inversiones sin precedentes en su desarrollo, crecimiento y fortalecimiento de su base de capital reflejado en una sólida expansión de la infraestructura bancaria del país.
Al día de hoy la banca cuenta con 8, 494 sucursales en todo el país distribuidas. Se calcula que al año se realizan 1,500 millones de transacciones en nuestras sucursales.
La banca cuenta al primer trimestre del 2007 con más de 26,300 cajeros automáticos lo que significa un aumento de 44% en los últimos 3 años y 10,000 nuevos puntos de contacto con sus cuentahabientes. Una parte importante de los cajeros que se han instalado son de los denominados de nueva generación que le darán valor agregado al servicio y le facilitarán al usuario realizar algunas transacciones sin tener que ir a una ventanilla.
Actualmente la banca cuenta con más de 318 mil terminales puntos de venta (TPV), 175 mil terminales más que hace 3 años, 162 TPVs son instaladas diariamente lo que demuestra el esfuerzo de la banca en la terminalización a nivel nacional.
Esta expansión en las terminales punto de venta significa un potencial de mayores ventas para los comercios que las han adaptado. El impacto de esta medida dejará ver sus frutos en el mediano y largo plazo, ya que estos negocios ya iniciaron un historial con la banca y ésta contará con la información necesaria para diseñarles un producto a la medida a su comportamiento financiero, incorporándolos a la economía formal. La participación de más establecimientos en la economía formal trae consigo muchas ventajas entre las que destacan el establecimiento de una relación con la banca y todos los beneficios derivados de la misma.
2. El uso de los sistemas de pago
Los avances obtenidos en la bancarización han generado un significativo incremento en la operación bancaria. Con la incorporación en los últimos años de una parte cada vez mayor de la población a los productos y servicios bancarios el uso intensivo de la infraestructura bancaria ha crecido de manera relevante.
De esta manera, al primer trimestre de 2007 el número de tarjetas de débito ascendió a más 36.4 millones de plásticos y el número de transacciones que se realizaron con ellas creció 14% en los últimos 12 meses. Hoy en día el 82 % de la Población Económicamente Activa cuenta con una tarjeta de débito.
Por su parte, al primer trimestre de 2007 el número de tarjetas de crédito sumó casi 22 millones, una cantidad importante comparada con los 9.4 millones de plásticos de hace 3 años. Este aumento importante en las tarjetas de crédito se vio reflejado en un aumento anual de 23 % en las transacciones por parte de este medio de pago. En México el 49 % de la Población Económicamente Activa cuenta con una tarjeta de crédito.
Cada día la tecnología nos permite incrementar el uso de medios de pago electrónicos, hoy se puede retirar efectivo en cajas de grandes cadenas de supermercados, pago de peaje en carreteras y muy próximamente realizar pagos a través de teléfonos celulares, es indispensable que la banca mexicana ofrezca cada día más y mejores opciones en beneficio de todos los usuarios en particular de la población más desfavorecida.
Un avance significativo de los últimos años en el sistema de pagos, ha sido el que una parte importante de la fuerza laboral reciba su pago de nómina de manera electrónica o que los clientes puedan pagar de forma interbancaria sus tarjetas de crédito, créditos hipotecarios, automotrices y personales en otros bancos. La domiciliación de pago de servicios ya es una realidad en nuestra oferta de servicios, la meta de la banca en los próximos años es domiciliar más de 2 mil millones de pagos recurrentes de servicios públicos y privados que se realizan en nuestra economía.
3. La canalización de crédito a la economía
Por lo que respecta a la canalización de crédito a los sectores prioritarios de nuestra economía, los recursos que la banca mexicana ha destinado al sector privado han crecido a tasas superiores al 25% anual entre 2003 y 2006. En el mismo periodo el financiamiento al consumo creció en promedio al 40% anual, el financiamiento a la Vivienda se cuadruplicó en este mismo lapso lo que implicó que más de 110 mil nuevas familias al año contarán con un financiamiento para la adquisición de su casa. Y más relevante aún, el crédito al Sector Agropecuario se duplicó en esos tres años.
En el sector de las micro, pequeñas y medianas empresas, la historia nos empieza a alentar, el saldo promedio mensual de financiamiento en el 2006 creció 54% respecto al año anterior y al cierre del año, se registraron más de un millón de nuevos créditos a las MIPYMES. Pese a los avances del último año las necesidades de financiamiento de este sector se encuentran claramente insatisfechas, para enfrentar el rezago mencionado, las autoridades y la banca estamos trabajando en crear los mecanismos que fomenten que este tipo de créditos fluyan con mayor rapidez a universos más amplios.
La Asociación de Bancos de México, consideramos que al apoyar este tipo de empresas, se apoya al verdadero motor de nuestra economía, ya que estas representan el 95 % de las empresas del país, emplean a 17 millones de mexicanos y generan más del 60 % del valor de nuestra economía.
El sistema bancario mexicano con respecto a otros sistemas
No obstante que los avances que les hemos descrito son significativos, esto nos sitúa a la mitad del camino de otros sistemas bancarios, lo que nos dice que aún queda mucho por hacer y por lo tanto el reto es enorme y las oportunidades prometedoras.
Como un ejemplo les podemos decir que hoy en día México cuenta con 25 cajeros automáticos y 8 sucursales por cada 100 mil habitantes cuando en un país como España existen 130 cajeros automáticos y 96 sucursales por la misma cantidad de habitantes. Aún si comparamos a nuestro sistema con el de países de desarrollo similar encontramos que Brasil cuenta con 77 cajeros automáticos y 9.5 sucursales por 100 mil habitantes.
En lo referente a TPVs, México cuenta con 308 TPVs por cada 100 mil habitantes mientras que, considerando España nuevamente, ahí existen 2,555 por cada 100 mil habitantes. En Brasil esta cifra se eleva a 654 por cada 100 mil habitantes, más del doble de lo observado en nuestro país.
Referente a Tarjetas Bancarias, México cuenta con cerca de 60 mil plásticos por cada 100 mil habitantes mientras que en España y Brasil esta cifra se acerca a los 150 mil y 112 mil plásticos respectivamente por el mismo número de habitantes.
En el tema crediticio, el contraste entre México con respecto a algunos países de Latinoamérica es relevante. De acuerdo a una muestra de países Latinoamericanos seleccionados por el Banco Mundial, el nivel de financiamiento de México es del 16.7% del PIB, uno de los más bajos de la región cuando se visualizan países como Brasil que canalizan recursos a su economía por arriba del 35.1 de su PIB. No se diga peor aun cuando se hace una comparación con países de la OCDE los cuales están muy por encima del 60% del PIB.
México, como en cualquier economía, la bancarización depende entre otras cosas de contar con una estabilidad financiera, política y social, así como del entorno institucional favorable en el que se realice la actividad de intermediación.
En este sentido el funcionamiento de los sistemas de impartición de justicia es condición fundamental para hacer valer los derechos de los acreedores y de los deudores en donde la eficiencia del sistema judicial contribuye a crear un círculo virtuoso en beneficio de toda la sociedad. En el sentido más amplio de la palabra la seguridad incentiva la inversión, el desarrollo económico y social y la generación de empleo.
Es por ello que es indispensable que las instituciones públicas garanticen la vigencia del Derecho en las transacciones comerciales y financieras e industriales y en México las instituciones junto con la sociedad civil debemos pugnar por la mejora y el pleno respeto al Estado de Derecho con lo cual podremos transitar más rápido hacia una sociedad más justa que nos permita competir en mejores circunstancias en un mundo globalizado.
En este mismo sentido, es indispensable para la actividad financiera y en general para el desarrollo armónico de la economía, mantener las condiciones de libre mercado. La protección de los derechos o intereses de los usuarios debe de ser a través de reglas claras, del impulso de la competencia bajo condiciones de equidad, a través de la transparencia y amplia información de cara a lo anterior somos responsables en fomentar una más amplia cultura financiera que muestra grandes rezagos en nuestro país en lo particular en los sectores de la población más desfavorecidos a mayor cultura financiera los usurarios de la banca tomarán mejores desiciones que beneficien sus proyectos personales. Las recientes modificaciones en el marco regulatorio sin lugar a dudas promueve estos principios. Trabajaremos con las autoridades financieras para cumplir en tiempo y forma para la implementación eficiente de las obligaciones establecidas.
Finalmente, nos gustaría realizar las siguientes reflexiones:
El común denominador de las economías exitosas es que en cuanto más alto es la profundización financiera, el nivel de bienestar de su población también es mayor. Diversos estudios del Banco Mundial y de la OCDE demuestran que existe una relación estrecha entre bancarización y desarrollo. Los países con mayor desarrollo económico medido por el PIB per cápita, son esos mismos países en donde la banca ha invertido mayormente en infraestructura bancaria y promovido el financiamiento.
Por ello la banca en México se ha planteado ambiciosas metas de financiamiento al sector privado como para pasar del 16.7 al 27.8 % del PIB. No por la cifra per se sino por el impacto en el desarrollo económico y social. El que la población tenga la posibilidad de accesar a más y mejores productos y servicios bancarios, ampliar su cultura financiera y que los bancos proporcionen los elementos necesarios para una decisión informada sobre los productos y servicios que adquieren, trae beneficios para la comunidad e incrementa su bienestar. Asimismo, la inversión en infraestructura por parte de la banca permite disminuir los rezagos a nivel regional, así como aumentar la competitividad y el empleo.
La banca trabaja en la incorporación de nuevos segmentos de la población a los servicios financieros, porque sabemos que el asistencialismo limita las capacidades del individuo en el largo plazo, hoy diversas instituciones bancarias impulsan las microfinanzas para que más individuos tengan acceso a servicios de calidad y obtengan mejores condiciones que las que encuentran en la informalidad.
Como ya lo mencionamos, el objetivo de la banca es evolucionar de una banca transaccional a una banca de relación, una banca más vinculada a la sociedad en lo particular a aquellos segmentos de la población que han sido históricamente desatendidos. Un número importante de bancos están dirigiendo sus esfuerzos al desarrollo y la atención de las microfinanzas que permitan a los segmentos más desfavorecidos de nuestro país ampliar sus posibilidades de desarrollo económico y social.