Zumbidos y disminución auditiva son los principales signos de alarma de trastornos metabólicos en una persona, pues con frecuencia son el primer aviso de que ya se padece diabetes mellitus, hipertensión arterial o elevación de lípidos: colesterol, triglicéridos o ácido úrico y aún no lo sabe.
El oído es el primero que se afecta por los cambios metabólicos que producen dichas enfermedades, debido a que este órgano es irrigado por una pequeñísima arteria, que lo hace más susceptible a sufrir alteraciones en su función, que es la audición.
Desafortunadamente la mayoría de las personas no le da la verdadera importancia a la función auditiva, por cual deja pasar estas molestias; sin embargo, después de un largo tiempo acude con el médico porque refiere la sensación de que tiene tapado el oído y se marea, señaló la doctora Alma Pesquera Romero, responsable del Gabinete de Otoneurología del Hospital General Regional No. 1 “Gabriel Mancera” del IMSS.
Incluso, dijo, muchas veces es en este servicio donde se hace el diagnóstico de diabetes mellitus o de las otras enfermedades, pues de primera intención el motivo de la consulta es porque padece de zumbidos y disminución auditiva, en ocasiones acompañada de vértigo.
Este problema del oído se llama hidropesía endolinfática y afecta el equilibrio y se caracteriza por la sensación anormal de movimiento (vértigo), mareo y la pérdida de la audición en uno o ambos oídos.
Explicó que los diabéticos son quienes llegan a desarrollar mayor sordera, con disminución auditiva de hasta el 40 por ciento, ya que este mal crónico degenerativo afecta a todas las arterias y entre más pequeñas sean éstas, mayor será el daño
La doctora Pesquera Romero indicó que la hipertensión arterial es muchas veces llamada enfermedad silenciosa, idea no tan cierta ya que sí está avisando, pero la persona no le toma importancia a la presencia de zumbidos o ruidos en el oído y mucho menos a las alteraciones en el equilibrio o inestabilidad, es decir, piensa que puede ser algo pasajero.
Por lo anterior, sugirió acudir con su médico familiar ante las fallas auditivas antes mencionadas, de tal forma que se detecte a tiempo la causa de las mismas y reciba el tratamiento farmacológico, tanto para la afección primaria, ya sea diabetes mellitus, hipertensión arterial o elevación de lípidos, como de las alteraciones secundarias (hidropesía endolinfáticas).
El 90 por ciento de los casos de hidropesía endolínfatica en oído se presenta en mujeres, debido a que este grupo presenta una alta incidencia de obesidad, la cual es responsable, muchas veces, de la elevación de lípidos, de ácido úrico, de diabetes mellitus e hipertensión arterial.
En ocasiones, agregó, es necesario administrar medicamentos para eliminar el vértigo y otras molestias auditivas. Recomendó no utilizar limpiadores para los oídos, pues empeoran los efectos, y mucho menos lavárselos al chorro a la regadera, ya que puede lastimar el conducto auditivo o empujar el cerumen hacia el tímpano y formar grandes tapones.