ESPONDILITIS

Dolor crónico en la región baja de la espalda (lumbalgia) que no cede –ni en reposo‑‑ y se exacerba por la noche, acompañado de inflamación en cadera, rodillas o tobillos, puede ser espondilitis anquilosante, la cual afecta principalmente a hombres –en proporción de cinco por una mujer– entre los 25 y los 35 años de edad; y si no se trata con oportunidad puede causar incapacidad laboral en alrededor de diez años. 

            Este padecimiento afecta en forma paulatina las articulaciones de la columna vertebral y las de ésta con la pelvis, lo que a la larga lleva a fusionarlas y causa pérdida de la movilidad de la columna, a grado tal que ésta “queda como un palo de escoba”, señaló el jefe del Servicio de Reumatología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS, Juan Manuel Miranda Limón. 

            Detalló que no se han determinado la o las causas que la ocasionan pero se sabe que deben coexistir dos factores para que aparezca: que alguno de los padres o familiares la hayan padecido, y además que se alojen en el organismo bacterias, sobre todo en el tracto urinario o digestivo. 

            La espondilitis también causa un agudo dolor de las articulaciones, particularmente en el tendón de Aquiles, que si bien no impide la acción de caminar si provoca mucha molestia. “En ocasiones es por esta razón que van con el médico y se les hace el diagnóstico”, dijo.  

Con el tiempo, esta enfermedad crónica también puede traer otras complicaciones como la uveitis (inflamación dentro del ojo que puede condicionar la pérdida parcial de la vista), alteraciones digestivas, cardiacas y pulmonares, que aunque poco frecuentes, deben ser tomadas en cuenta. 

            Puntualizó que una de las características de la espondilitis anquilosante es que no cede con reposo o el uso de cremas y ungüentos para el dolor, al contrario de las lesiones deportivas por esfuerzo, las cuales disminuyen con el reposo en algunos días o semanas. Con la espondilitis el dolor no sólo es constante durante semanas o meses, sino que se puede ir incrementando”, dijo. 

            Como todas las enfermedades crónicas, añadió, tiene impacto no nada más en la parte física, sino también en el aspecto económico y social del afectado ya que se dificulta su desarrollo laboral e incluso familiar y psicológico.  

Ante esto, agregó el doctor Miranda Limón, es importante conocer los síntomas y acudir al médico para que la diagnostique e indique el tratamiento adecuado, el cual consiste en el suministro de medicamentos y terapias de rehabilitación, a fin de que si el paciente ya perdió movilidad haga diversos ejercicios en la columna a fin de recuperarla. 

            Indicó que después de diez años con la espondilitis, en más del ochenta por ciento de los casos el enfermo ya es inválido.

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