MEDIR LA POBREZA EN EL MUNDO

24 de agosto, 2006) Hoy se dará a conocer en Rio de Janeiro, Brasil, el Compendio de buenas prácticas para la medición de la pobreza, preparado por el Grupo de Expertos en Estadísticas de Pobreza, conocido como Grupo de Rio. El lanzamiento se realiza en el contexto de la Octava Reunión del Grupo de Rio, organizada el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) y por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Este Compendio representa la síntesis del esfuerzo realizado a lo largo de casi una década por revisar y sistematizar las prácticas de medición de la pobreza en el mundo. Para su elaboración el Grupo de Rio recibió aportes de 22 países de todos los continentes y 19 instituciones regionales o internacionales.

El Grupo de Expertos en Estadísticas de Pobreza, o Grupo de Rio, fue creado en 1996 por la Comisión Estadística de las Naciones Unidas con el objetivo de identificar las mejoras prácticas sobre medición de la pobreza y ponerlas a disposición de la comunidad internacional, contribuyendo al avance hacia una mayor estandarización de los procedimientos.

Se reunió por primera vez en Santiago de Chile, en mayo de 1997, y a la fecha ha sostenido siete reuniones, siendo la última en 2004. El Grupo es presidido por el IBGE y la CEPAL actúa como Secretaría Técnica.

En el Compendio las prácticas de medición de la pobreza a nivel mundial se analizan en tres capítulos, que corresponden a los tres grandes enfoques de cuantificación de la pobreza: líneas de pobreza; necesidades básicas insatisfechas o indicadores de privaciones, y la combinación de ambos enfoques. En tanto, en su capítulo 5 discute el vínculo de la medición de la pobreza con las políticas públicas, las condiciones para establecer comparaciones internacionales y posibles estrategias para mejorar las fuentes de información.

Algunas de las conclusiones a las que llega el documento son:

1.        Las prácticas de medición de la pobreza a nivel mundial pueden ser clasificadas en tres grandes categorías: líneas de pobreza; necesidades básicas insatisfechas o indicadores de privaciones, y la combinación de ambos enfoques.

2.        Estos métodos proveen información complementaria entre sí. En la medida de lo posible, es conveniente que los países cuenten con mediciones provenientes de diversos métodos.

3.        Las líneas de pobreza, sean absolutas, relativas o subjetivas, se basan principalmente en el ingreso o gasto de los hogares. Las necesidades básicas insatisfechas se basan en si un hogar satisface efectivamente o no sus necesidades (por ejemplo, acceso al agua potable o suficiente espacio de la vivienda para un confort mínimo).

4.        La implementación exitosa de cualquiera de estos métodos requiere contar con buenas fuentes de información, sobre todo encuestas de hogares y censos de población. Se recomienda que los países hagan un esfuerzo aún mayor por contar con fuentes de información adecuadas para generar cifras sobre pobreza.

5.        En el ámbito mundial existen suficientes prácticas con la calidad técnica adecuada y la experiencia acumulada necesaria como para preparar un Compendio de Buenas Prácticas, como el que el grupo presenta hoy y pone a disposición de la comunidad internacional.

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