MIGRAÑA INFANTIL

La migraña inicia desde la infancia y su mayor incidencia se presenta en la pubertad (de los diez a los catorce años), etapa en la que se hacen más frecuentes los dolores de cabeza intensos, de tipo pulsátil, unilateral, en ocasiones acompañados de trastornos en la visión, náuseas y vómitos, manifestaciones que se agudizan con el ruido y la luz e incapacitan al niño o al joven para realizar sus actividades diarias.

La tercera parte de los casos de dolores de cabeza se deben a migraña. Se cree que el porcentaje es mucho mayor, porque generalmente se diagnostican y tratan como cefalea crónica o como un síntoma de parasitosis, anemia, trastornos en la alimentación, problemas de personalidad, déficit de  atención o hiperquinesia.

Si los dolores de cabeza son recurrentes, esto es que se presenten cada tercer día o con mayor frecuencia en un lapso de quince días, o que incluso no desaparezcan con la administración de analgésicos. Hay que descartar si se trata de migraña o de otras enfermedades más graves, como tumores cerebrales, alteraciones en el flujo del líquido cefalorraquídeo y malformaciones intracraneales.

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